El aire navideño comienza a
sentirse en noviembre con los adornos y decoraciones que aparecen en las casas,
comercios, instituciones y demás establecimientos. Las estaciones de radio
empiezan a tocar tonadas navideñas y desde inicios de diciembre las empresas
celebran sus esperadas fiestas navideñas, donde comparten empleados y dueños y
administradores, con sorteos, abundante comida, bebida, músicas y baile.
En las
iglesias se prepara un altar con el Nacimiento simbólico y en las casas se
coloca el Nacimiento (representación del Pesebre) junto al tradicional Árbol de
Navidad. En República Dominicana se le llama "Nacimiento" al
"Pesebre" o la representación que se hace con figuras del nacimiento
de Jesús. A diferencia de otros países, en el Nacimiento se coloca la figura
del bebé desde el mismo momento en que se arma el Nacimiento.
Una
fiesta sigue a la otra y diciembre es un constante celebrar entre amigos y
familiares. Los dominicanos ausentes, que han emigrado a otros países, vuelven
para pasar las fiestas en casa y llegan cargados de regalos para todos.
En
Santo Domingo, la noche del 24 de diciembre se cena entre familiares y
amistades para luego acudir al malecón a compartir todos juntos y al amanecer
desayunar con un té de jengibre o chocolate calientes y pan.



